La politóloga Barbara Prainsack discute la necesidad de una comprensión más colectiva del uso de datos, argumentando que los datos deben verse como un recurso compartido en lugar de algo controlado por las corporaciones. Ella enfatiza la importancia de la solidaridad de los datos, sugiriendo que los datos de salud deben ser más accesibles para beneficiar a la sociedad. Prainsack contrasta esta visión con la percepción actual de muchas personas que ven los datos como irrelevantes para sus vidas.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca los datos como un activo social compartido en lugar de una mercancía controlada por las corporaciones, alineándose con los valores progresistas.




