Las emisiones persistentes de cenizas del Etna han llevado al cierre del Aeropuerto Internacional de Catania en Sicilia por quinto día consecutivo, interrumpiendo el transporte aéreo durante uno de los períodos más concurridos del año. La interrupción prolongada ha afectado a cientos de viajeros varados en el aeropuerto, que se encuentra a solo 30 kilómetros al sur del volcán activo. El cierre, que durará hasta la madrugada del sábado, coincide con las vacaciones de Ferragosto, un importante feriado de verano en Italia cuando millones de personas se dirigen a las zonas costeras y a los centros turísticos de montaña, dejando a las ciudades en gran parte desiertas.
El Monte Etna, el volcán activo más alto de Europa, ha mostrado una actividad inusualmente persistente, con emisiones continuas de ceniza que han creado condiciones peligrosas para la aviación. A diferencia de las erupciones anteriores, que generalmente duraron menos tiempo, este evento ha visto una liberación constante de ceniza durante varios días. Según los investigadores, los vientos del norte han llevado pequeñas cantidades de ceniza hacia Malta y partes del norte de África, lo que complica aún más el tráfico aéreo regional. La situación ha provocado una mayor precaución entre los pilotos y los controladores de tráfico aéreo, ya que la ceniza volcánica representa una seria amenaza para los motores de las aeronaves.
El cierre prolongado ha obligado a las aerolíneas a desviar vuelos a aeropuertos alternativos en Sicilia e Italia continental, incluidos Palermo, Trapani, Comiso y Lamezia Terme. Estos desvíos han contribuido a una mayor demanda de transporte terrestre, lo que ha llevado a mayores tarifas de taxis y precios de alquiler de automóviles. Los informes de los medios locales indican que algunos consumidores se han quejado de costos inflados, lo que ha llevado a la asociación de consumidores Codacons a considerar presentar una queja formal ante la autoridad de competencia de Italia.
Más de 600 vuelos fueron redirigidos a otros destinos, lo que supuso una carga adicional para los aeropuertos cercanos. Mientras que los vuelos que salen de Catania se reanudaron durante el fin de semana, el aeropuerto permaneció oficialmente cerrado tanto a las llegadas como a las salidas el lunes. El aeropuerto de Comiso, otro centro clave en Sicilia, también se cerró temporalmente, lo que aumentó los desafíos logísticos que enfrentan los viajeros. Para aliviar el impacto de las interrupciones, la compañía ferroviaria italiana Trenitalia ha introducido seis trenes adicionales en la ruta Palermo-Messina-Catania.
A pesar de estos esfuerzos, la escala de la interrupción destaca la vulnerabilidad de las redes aéreas regionales a fenómenos naturales como las erupciones volcánicas. La comunidad científica ha señalado que, si bien las erupciones del Etna son relativamente comunes, el episodio actual se destaca debido a su duración y la naturaleza consistente de las emisiones de ceniza. Los investigadores enfatizan que la ceniza volcánica, aunque aparentemente inofensiva a simple vista, puede causar daños graves a los motores de las aeronaves, lo que requiere estrictos protocolos de seguridad. La actividad en curso subraya la necesidad de un monitoreo y preparación continuos, especialmente durante las temporadas de viajes de alto tráfico.
A medida que se desarrolle la situación, es probable que las autoridades evalúen si se requieren más ajustes en las rutas de vuelo o medidas de emergencia.
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