La ciudad de Zagreb se ha visto envuelta en la controversia por la instalación de contenedores de desechos subterráneos en la Plaza Ban Jelačić, un hito histórico central para la identidad nacional croata. La disputa estalló después de que el alcalde Tomislav Tomašević ordenó la colocación de estos contenedores durante las vacaciones de verano, lo que provocó indignación entre figuras políticas locales y grupos cívicos.
La HDZ criticó la decisión como una "intervención urbanística grosera e inaceptable", argumentando que la colocación de contenedores de metal en el corazón del tejido urbano protegido de la ciudad representa más que un simple error estético, es un ataque deliberado a uno de los símbolos más queridos del país. La organización enfatizó que la acción refleja otro incidente histórico infame: la eliminación de la estatua de Ban Jelačić por las autoridades comunistas en 1947. Ambos actos se llevaron a cabo en circunstancias similares, durante los tiempos en que la ciudad estaba dormida, con una resistencia pública mínima.
En el caso de la remoción de 1947, la operación tuvo lugar durante la noche del 25 al 26 de julio, mientras que la instalación actual ocurrió en la misma fecha en 2026, durante el período de vacaciones anuales de la ciudad. En una declaración, Ivan Matijević, presidente de la organización municipal HDZ de Zagreb, trazó un paralelo directo entre los dos eventos, afirmando que ambos representan la "devastación política" de un espacio histórico clave.
Además, señaló que el movimiento activista anterior, que una vez luchó por cada metro cuadrado de espacio público y finalmente condujo a la formación del partido "Možemo", ahora se ha transformado en una forma de daño autoinfligido al espacio público más valioso de la ciudad, y potencialmente a toda la ciudad.
El logotipo está destinado a reflejar la historia, el carácter y la visión futura de la ciudad, y se utilizará en todas las formas de comunicación con los ciudadanos. La nueva identidad visual incluye un código de color azul dominante (# 0072BC), principalmente emparejado con blanco, y aparecerá en pantallas oficiales, entradas a oficinas municipales, puertas, tarjetas de visita, cuadernos, uniformes, gorras, bolígrafos y plataformas de redes sociales. El diseño tiene como objetivo simplificar el escudo histórico de la ciudad, reduciendo su forma reconocible a un escudo lineal que conserva sus características distintivas.
La cara sonriente en la parte inferior del emblema tiene un doble propósito: representar tanto una sonrisa como el río Sava, que fluye a través de la ciudad en un arco familiar. El ayuntamiento ha aclarado que el sello municipal tradicional, tal como lo define el estatuto de la ciudad, permanece sin cambios y no puede ser alterado arbitrariamente. En cambio, la nueva identidad visual está destinada a complementar los símbolos existentes y mejorar la comunicación con los residentes. Se ha publicado una guía detallada que describe el uso del nuevo logotipo y otros elementos visuales, asegurando la consistencia en todos los materiales oficiales.
A pesar del entusiasmo que rodea la nueva marca, algunos ciudadanos han expresado su preocupación de que el aspecto modernizado pueda eclipsar el escudo de la ciudad tradicional.
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