Corea del Sur ha introducido reglas más estrictas que requieren que los extranjeros demuestren presencia física en el país durante al menos 15 días por mes para calificar para las contribuciones de pensión retroactivas. Anteriormente, el registro válido de extranjeros y el estado de inmigración se consideraban prueba de residencia, incluso si las personas estaban en el extranjero. Bajo las nuevas pautas, los solicitantes deben proporcionar registros de entrada y salida junto con la documentación del estado civil. Las contribuciones retroactivas permiten a las personas agregar hasta 119 meses a su historial de contribuciones, aunque generalmente se necesitan 120 meses de cobertura para los beneficios de pensión de vejez. Los cambios tienen como objetivo evitar que los residentes a corto plazo exploten el sistema para obtener beneficios a largo plazo. El gobierno también planea implementar principios de reciprocidad, limitando los pagos retroactivos a los países que ofrecen acceso a pensiones similares a los coreanos.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta el cambio de política como una acción gubernamental destinada a prevenir la explotación del sistema de pensiones por parte de los residentes de corto plazo y proporciona información fáctica sobre las revisiones de la política, incluidos los fundamentos y los datos de apoyo, sin criticar o elogiar abiertamente la política.




