La vicepresidenta Sara Duterte se enfrenta a un cargo de incitación a la sedición por parte de la Oficina Nacional de Investigaciones (NBI), según el director regional de la NBI, Jeremy Lotoc. Durante una audiencia relacionada con el juicio político de Duterte, Lotoc aclaró que no se requiere sedición real para tales cargos, enfatizando que la intención de derrocar al gobierno o perturbar el orden público es suficiente. Argumentó que los supuestos comentarios de Duterte sobre la contratación de un asesino a sueldo para atacar al presidente Ferdinand Marcos Jr. y otros representan una amenaza para la seguridad pública y la estabilidad gubernamental. Lotoc destacó el papel de los funcionarios públicos como modelos y advirtió que el comportamiento no controlado por los líderes podría conducir a disturbios sociales más amplios.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta el razonamiento legal detrás de la acusación de incitación a la sedición sin apoyar o criticar abiertamente a ninguna de las partes.





