El 2 de agosto entraron en vigor otras disposiciones de la Ley UE-AI, que obligan a los proveedores de sistemas de inteligencia artificial a garantizar una mayor transparencia. Los contenidos generados por inteligencia artificial deben ser reconocibles, por ejemplo, a través de signos de agua, y los usuarios deben ser informados sobre las interacciones con la inteligencia artificial. Algunas normas controvertidas se han suspendido para crear un marco favorable a la economía. La Comisión de la UE no puede imponer sanciones si los proveedores de modelos de inteligencia artificial como ChatGPT o Gemini incumplen las normas. Los expertos subrayan la importancia de estas medidas, pero advierten sobre aspectos no claros de la ley, especialmente en lo que respecta a la responsabilidad y el derecho de autor.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo informa de manera neutral sobre la introducción de nuevas normas sobre la IA en la Ley de la UE sobre la IA y menciona tanto las medidas de la Comisión Europea como las críticas de los investigadores.






