El Ministerio del Interior esloveno, dirigido por Franci Matoz, ha propuesto enmiendas a la Ley de Organización y Funcionamiento de la Policía durante los recesos parlamentarios. Estos cambios ampliarían significativamente los poderes de la unidad de dirección y control del ministerio, permitiendo a los funcionarios públicos solicitar informes y documentación detallados sobre investigaciones policiales específicas en curso. Los críticos argumentan que esto otorga al ministerio acceso a datos operativos sensibles, incluyendo la identidad de los sospechosos y pruebas, lo que podría comprometer las investigaciones a través de filtraciones o manipulación de testigos. La propuesta es similar a una legislación presentada por el exministro del Interior, Ales Hojs, en 2021, durante el tercer gobierno de Janez Janša, que fue posteriormente derogada por la administración de Robert Golob en 2022. El actual cuarto gobierno de Janša está ahora reintroduciendo estas mismas disposiciones, lo que genera preocupación sobre la separación de poderes entre el poder ejecutivo y el servicio de fiscalización.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo presenta el cambio legislativo como un peligroso intento de concentración de poder que socava la independencia judicial, utilizando términos críticos como "controvertido" y enfatizando los riesgos para la integridad de las investigaciones, en lugar de la eficiencia administrativa.




