En su segundo discurso sobre el Estado de la Nación como presidente, el líder de Myanmar, Min Aung Hlaing, rechazó las demandas regionales de reintegración en las relaciones políticas internacionales. Criticó a algunos miembros de la ASEAN por "discriminación no constructiva", aunque no proporcionó ejemplos específicos. Esto se produce en medio de las tensiones en curso entre Myanmar y sus vecinos por la negativa del gobierno dirigido por los militares a restaurar los procesos democráticos.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca la postura de Myanmar como resistencia a la presión externa, utilizando un lenguaje que enfatiza la soberanía y la crítica de los actores regionales sin proporcionar perspectivas o contrapuntos equilibrados de los países de la ASEAN.






