Diez meses después de los mortíferos disturbios en Manila durante las protestas anticorrupción del 21 de septiembre, el secretario del Interior, Jonvic Remulla, declaró que un transeúnte que murió durante las protestas fue asesinado por una "bala perdida" de un "arma de fuego suelta".
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una declaración de hechos de un alto funcionario del gobierno con respecto a la causa de la muerte de un transeúnte durante una protesta. No exhibe un lenguaje abiertamente sesgado, una fuente unilateral u omisión de contexto. El encuadre parece equilibrado, centrándose en la cuenta del funcionario y en la historia de la ciudad.






