Francisco Rodríguez Morales, padre de Everardo Rodríguez Bello, uno de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa que desapareció en septiembre de 2014, ha fallecido tras una prolongada búsqueda de su hijo, según el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Centro Prodh). La muerte se produce más de una década después de la desaparición, que ha permanecido sin resolver a pesar de la atención internacional y las continuas demandas de justicia. El incidente ocurrió en la noche del 26 al 27 de septiembre de 2014, en Iguala y Cocula, Guerrero, cuando los estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos viajaban en autobús a un evento conmemorativo en la Ciudad de México.
Fueron atacados por la policía y otros grupos armados, lo que resultó en seis muertes, numerosos heridos y la desaparición de 43 estudiantes, incluido Everardo Rodríguez Bello. Su padre, Francisco Rodríguez Morales, pasó casi 12 años buscándolo antes de fallecer sin encontrar el paradero de su hijo. Centro Prodh, que ha estado apoyando a las familias de los estudiantes desaparecidos, expresó sus condolencias y solidaridad con la familia Rodriguez Bello a través de las redes sociales.
Ambos padres se dedicaron a buscar la verdad y la justicia, incluso cuando las investigaciones oficiales se enfrentaron a críticas por inconsistencias y falta de progreso. El caso condujo a una investigación internacional que involucró a expertos independientes y organizaciones como la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), que ha estado monitoreando los desarrollos en el caso. En una declaración publicada el 22 de agosto de 2026, el ACNUDH expresó su tristeza por la muerte de Francisco y reconoció su larga lucha por la claridad con respecto a la desaparición de su hijo. La organización reconoció sus esfuerzos por buscar la justicia y la verdad para Everardo, cuyo destino sigue siendo desconocido.
Everardo Rodríguez Bello tenía 21 años en el momento del incidente. Se encontraba entre el grupo de estudiantes atacados durante una operación violenta que se desarrolló en las primeras horas del 27 de septiembre de 2014. El ataque dejó a la comunidad en estado de shock, y el gobierno presentó inicialmente una versión de los acontecimientos conocida como la "verdad histórica", que desde entonces ha sido cuestionada por investigadores independientes y organizaciones de derechos humanos. El Centro Prodh ha seguido apoyando a las familias de los desaparecidos, documentando supuestas violaciones de derechos humanos e irregularidades en el manejo del caso.
La organización también ha destacado que los padres de los 43 estudiantes aún no han recibido notificación formal de ningún hallazgo relacionado con la desaparición de sus hijos. A pesar de años de defensa, la búsqueda de las víctimas sigue sin resolverse. Las autoridades se han enfrentado a acusaciones de obstruir la investigación, con algunos informes que sugieren que figuras clave, incluidos ex funcionarios, pueden haber desempeñado un papel en ocultar pruebas o influir en el resultado del caso.
Estas denuncias han complicado aún más los esfuerzos para llegar a una resolución definitiva. A medida que las familias continúan exigiendo respuestas, el legado de los 43 estudiantes y sus seres queridos sigue siendo un símbolo de las luchas más amplias por la rendición de cuentas y la transparencia en México.
★
Mantengamos las noticias honestas.
ObjectiveNews se financia con los lectores y no tiene anuncios: te mostramos el sesgo en lugar de ocultarlo. Apoya el periodismo independiente por 4 €/mes.
Hazte suscriptor