En la provincia fronteriza de Khyber Pakhtunkhwa, Pakistán, las comunidades afganas se enfrentaron a una represión a gran escala por parte de las autoridades dirigidas a los residentes indocumentados. Los residentes de Mattani, cerca de Peshawar, informaron que cientos de casas fueron demolidas, y las familias se vieron obligadas a huir o esconderse. Los miembros de la comunidad describieron haber sido ignorados al intentar recuperar documentos personales y medicamentos. La policía realizó controles de identidad y ordenó a los afganos que se fueran como parte de una iniciativa gubernamental para hacer cumplir las regulaciones de visas. El Ministerio del Interior emitió órdenes en junio para arrestar a los afganos indocumentados a partir del 10 de julio, aunque no comentó sobre las demoliciones recientes.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato fáctico de las acciones del gobierno contra los afganos indocumentados sin inclinación ideológica manifiesta.





