El gobernador mexicano de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, de 77 años, anunció el sábado que se retiraría nuevamente de sus funciones después de haber sido jubilado el 1 de mayo de 2026 tras las acusaciones de tráfico de drogas por parte de las autoridades estadounidenses. Su regreso inesperado suscitó críticas por parte del gobierno mexicano, en particular de la presidenta Claudia Sheinbaum, que denunció el interés personal ante el del país. El fiscal estadounidense Moya acusa al Sr. Rocha y a otros nueve responsables mexicanos de haber colaborado con el cártel de Sinaloa para distribuir estupefacientes a los Estados Unidos, incluido el fentanyl, responsable de numerosas sobredosis. El gobierno mexicano expresó su distancia con respecto a la reanudación de las funciones de Moya.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta los hechos objetivos sobre las acusaciones contra el gobernador mexicano, las reacciones del gobierno y de las autoridades estadounidenses, sin tomar una posición clara a favor o en contra.



