El canciller alemán Friedrich Merz ha pedido reducciones significativas en el presupuesto de la UE, instando a un recorte de varios cientos de miles de millones de euros del presupuesto propuesto por la Comisión Europea para los próximos siete años. Durante una reunión con el primer ministro irlandés Micheál Martin en Dublín, Merz enfatizó la necesidad de recortes en todas las áreas del presupuesto, afirmando que eran "zwingend" (obligatorios), independientemente del progreso con nuevas fuentes de ingresos. Irlanda actualmente ostenta la presidencia rotativa de la UE y es responsable de avanzar en las negociaciones presupuestarias. La propuesta actual, ajustada a la inflación, asciende a alrededor de 1.76 billones de euros, que cubre áreas como adquisiciones de defensa, agricultura, fondos estructurales y el programa Erasmus. Merz criticó la propuesta de la Comisión como "desequilibrada", mientras que los contribuyentes netos como Alemania, Austria, los Países Bajos, Suecia y Dinamarca apoyan presupuestos más pequeños. Sin embargo, los estados receptores de presupuestos netos quieren mantener el status quo. El objetivo es alcanzar compromisos antes de un año antes de que la UE asuma la presidencia.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca el llamamiento a los recortes presupuestarios como una medida necesaria y obligatoria, haciendo hincapié en la carga sobre los principales contribuyentes como Alemania.





