Los científicos han descubierto un nuevo proceso natural en el Ártico que aumenta significativamente el número de partículas formadoras de nubes en la atmósfera. Esto ocurre cuando el hielo marino derretido se encuentra con el océano abierto, liberando una mezcla de yodo, azufre y compuestos orgánicos que forman partículas capaces de sembrar nubes. Estas partículas pueden alterar la cubierta de nubes, afectando la cantidad de luz solar reflejada y absorbida, lo que tiene implicaciones para el cambio climático. El estudio, realizado durante expediciones en Groenlandia y el estrecho de Davis en 2022, proporciona evidencia de campo de un mecanismo químico atmosférico previamente probado en laboratorio. Los investigadores identificaron nuevos compuestos llamados moléculas orgánicas oxigenadas que contienen yodo (I-OOMs) que ayudan en el crecimiento de partículas a tamaños que pueden influir en la formación de nubes.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo discute los procesos ambientales relacionados con el cambio climático, pero no presenta ninguna posición política, argumentos o encuadre sesgado. Se centra en los hallazgos científicos y su impacto potencial en los sistemas climáticos sin tomar una postura o enfatizar ningún ángulo ideológico en particular.





