Meliá, una cadena hotelera española con 34 hoteles en Cuba, anunció el 24 de julio que dejará de operar por completo en la isla debido a "notables dificultades" operativas, legales y económicas causadas por el bloqueo estadounidense. Esta decisión sigue a una suspensión parcial en junio cuando el grupo, controlado por la familia Escarrer, dejó de tener contratos con Gaviota, una empresa cubana vinculada al ejército. La falta de combustible y las amenazas de represalias por parte de EE.UU. son factores clave en esta decisión. Meliá también detalló que suspenderá el uso de marcas autorizadas, la recepción de turistas y la cadena de suministro local. La empresa evalúa los impactos financieros y busca minimizar el efecto en empleados, proveedores y clientes.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta la decisión de Meliá de salir de Cuba como resultado de las dificultades operativas, legales y económicas causadas por las sanciones de los EE.UU. Si bien el tema involucra relaciones internacionales y política económica, el artículo no adopta una postura ideológica clara.





