John Ruddock, un hombre maorí nacido en Australia, obtuvo con éxito la ciudadanía neozelandesa para él y sus tres hijos a pesar de los desafíos relacionados con la ciudadanía por ascendencia. Sin embargo, continúa abogando por un camino específico a la ciudadanía para los maoríes nacidos en el extranjero, citando las dificultades que enfrenta su familia al regresar a Aotearoa. Ruddock destacó las preocupaciones sobre el acceso de sus hijos a la educación y el temor a la deportación, lo que lo llevó a presentar un reclamo ante el Tribunal de Waitangi. El tribunal recomendó enmendar la Ley de Ciudadanía para permitir un camino basado en tikanga que involucre evaluaciones de hapū e iwi whakapapa. Mientras Ruddock obtuvo la ciudadanía a través de los procesos existentes, argumenta que se necesita un camino formalizado para garantizar resultados similares para otros. Recibió apoyo del actor Keisha Castle-Hughes, que comparte un fondo similar.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta la experiencia personal de John Ruddock y su defensa de una vía de ciudadanía para los maoríes nacidos en el extranjero sin favorecer abiertamente a un lado.