El ministro de Comercio de Nueva Zelanda, Todd McClay, ha rechazado la afirmación de los Estados Unidos de que Nueva Zelanda se dedica al "trabajo forzoso", que los Estados Unidos utilizan para justificar la imposición de nuevos aranceles del 10 al 12.5 por ciento sobre bienes de 60 economías, incluida Nueva Zelanda. Los aranceles siguen a un fallo de la Corte Suprema de los Estados Unidos que invalidó los aranceles anteriores del "Día de la Liberación" como ilegales. Si bien los Estados Unidos argumentan que su prohibición de importación de "trabajo forzoso" de larga data requiere medidas similares de los socios comerciales, McClay desestimó estas acusaciones, enfatizando que Nueva Zelanda no se dedica al trabajo forzoso y que tales prácticas no ocurren dentro de sus sistemas comerciales. Criticó a los Estados Unidos por usar los aranceles como una herramienta política, señalando que el presidente Trump ha tratado repetidamente de reintroducir aranceles a pesar de su impacto negativo en los consumidores estadounidenses.
Lectura del sesgo (Centro): Aunque el artículo presenta tanto el argumento de los Estados Unidos como la refutación de Nueva Zelanda, mantiene un tono equilibrado citando a ambas partes por igual.



