Un análisis de las licencias de conducir en Castilla y León revela que los conductores mayores de 65 años superan en número a los menores de 30 años. Esta tendencia se observa en todas las provincias de la región y se atribuye en gran medida a la pirámide demográfica de la región. Los datos destacan una proporción creciente de personas mayores que tienen licencias de conducir válidas de categoría B, que les permiten conducir automóviles convencionales. El informe señala este cambio como parte de patrones más amplios de movilidad y demografía.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta datos demográficos reales sin un marco ideológico manifiesto, discute las tendencias demográficas de los conductores y las atribuye a la estructura de la población en lugar de tomar una postura sobre las implicaciones políticas.





