En un discurso el jueves por la noche, el ex presidente Donald Trump acusó a China de orquestar el "mayor compromiso de datos electorales de la historia", alegando que Beijing accedió a 220 millones de archivos de votantes estadounidenses y participó en esfuerzos de explotación de datos que se remontan a las elecciones de mitad de período de 2018. Estas acusaciones se alinean con las afirmaciones de larga data de Trump de fraude electoral generalizado durante las elecciones presidenciales de 2020, que perdió ante Joe Biden. A pesar de múltiples fallos judiciales, auditorías y revisiones por parte de funcionarios de su propia administración que no encontraron evidencia significativa de fraude, Trump continúa culpando a China como chivo expiatorio antes de las próximas elecciones de mitad de período.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca las acusaciones de Trump contra China como parte de un patrón más amplio de teorías de conspiración y retórica partidista, enfatizando sus repetidas afirmaciones de fraude electoral e interferencia extranjera.




