El funeral de Ratko Mladić, un general serbio condenado por crímenes de guerra durante la Guerra de Bosnia, tuvo lugar en Belgrado en medio de una controversia significativa. Miles asistieron al evento, donde el ataúd de Mladić fue transportado a través de un avión del gobierno y honrado con exhibiciones militares, incluido su sombrero y espada militares. A pesar de ser conocido como el "Carnicero de Bosnia" por su papel en el genocidio de la década de 1990, Mladić siguió siendo una figura venerada entre muchos serbios. La Unión Europea expresó una fuerte desaprobación, y el comisionado de ampliación de la UE condenó el evento como un recordatorio de capítulos históricos oscuros. La UE enfatizó que tal glorificación contradice los valores europeos fundamentales y obstaculiza el progreso de Serbia hacia la membresía de la UE, que se ha estancado debido a los desafíos políticos.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta tanto la perspectiva serbia, mostrando el duelo público y los honores militares, como las críticas de la UE al evento.






