La Unión Industrial Argentina (UIA) ha pedido modificaciones en el régimen de inversión "Super RIGI" para garantizar una mayor participación de los proveedores locales en los proyectos de desarrollo nacional. Durante su reunión mensual de la junta directiva, el presidente de la UIA, Martin Rappallini, enfatizó que, si bien se necesitan regímenes especiales para atraer inversiones, mejorar las condiciones generales de la industria sigue siendo crucial. La UIA propuso replicar el requisito de inversión mínima del 20% del régimen RIGI existente, pero aplicándolo específicamente a bienes con valor agregado nacional. También sugirieron esquemas de integración progresiva para aumentar la participación de los proveedores argentinos en diferentes etapas de inversión y operación. Además, la UIA destacó las preocupaciones por la pesada carga fiscal sobre la producción formal, señalando que miles de pequeñas y medianas empresas enfrentan riesgos debido a impuestos nacionales, provinciales y municipales. La UIA señaló que la industria argentina representa el 27% de los ingresos fiscales nacionales y se enfrenta a una competencia significativa de países con cargas impositivas más bajas. Según el Centro de Estudios UIA (UCE), la actividad industrial cayó en mayo de un año significativo, con un descenso del 0,8%.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta las propuestas y preocupaciones de la UIA en relación con las políticas económicas y las cargas fiscales, sin favorecer abiertamente ninguna postura política en particular, e incluye perspectivas equilibradas sobre la necesidad de incentivos a la inversión y los desafíos que plantea la fiscalidad, sin utilizar un lenguaje sesgado o un enfoque de la política fiscal.




