El presidente de la FIFA, Giovanni Vincenzo Infantino, anunció un ambicioso plan para transformar las grandes competiciones futbolísticas, incluido el Mundial, en una entidad comercial semipública. Este cambio permitiría vender participaciones del fútbol de selecciones a empresas externas, con el objetivo de recaudar hasta 10.000 millones de dólares. Según el plan, la FIFA mantendría el control mayoritario a través de una empresa llamada FIFA Forward Enterprise, mientras que un 20% podría ser adquirido por terceros. El proyecto busca financiar una Copa del Mundo con 64 equipos y generar fuertes comisiones, aunque ha generado controversia debido a su naturaleza comercial y su posible impacto en la independencia del fútbol internacional.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo informa sobre un cambio de política relacionado con el deporte por la FIFA, que es inherentemente un tema no político. El marco se centra en las implicaciones económicas y los cambios estructurales dentro de la gobernanza del fútbol en lugar de adoptar una postura partidista.


