La FIFA anunció planes para crear una subsidiaria semi-privada llamada FIFA Forward Enterprise (FFE) para vender una participación minoritaria por valor de $ 4.2 mil millones, con el objetivo de recaudar fondos para programas de desarrollo. La FIFA declaró que mantendría el control mayoritario de la FFE y enfatizó su autoridad continua sobre la gobernanza y las competiciones de fútbol. La propuesta surge en medio de las críticas de la UEFA, que condenó la medida como inapropiada y carente de transparencia. Los inversores potenciales incluyen Thrive Capital y JP Morgan Chase. La FIFA también propuso ofrecer a las asociaciones miembros una pequeña participación en la FFE, aunque los críticos argumentan que la iniciativa corre el riesgo de comercializar el fútbol a expensas de sus fundaciones de base.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta múltiples perspectivas, incluida la postura oficial de la FIFA, la oposición de la UEFA y los comentarios externos de un político británico.





