Tucar, una startup tecnológica chilena originada durante la pandemia, evolucionó de una empresa de logística inversa a una pionera en la entrega de vehículos eléctricos para Uber. Con el apoyo de socios como Uber, Enel X y Banco Security, la empresa logró lanzar la primera flota eléctrica para Uber en América Latina. Sin embargo, la rápida expansión y altos costos de adquisición de vehículos eléctricos llevaron a una situación financiera crítica, con deudas cercanas a $ 24.000 millones. A pesar de su rentabilidad operativa, la empresa enfrenta dificultades para mantener su liquidez. Para encontrar una solución, Tucar ha contratado a expertos en reestructuración de pasivos y rescate empresarial. Los principales acreedores incluyen a Forum, Enel y las autopistas.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato fáctico de los desafíos financieros de Tucar y los cambios estratégicos sin favorecer abiertamente ninguna ideología política.





