Tres hombres fueron encontrados desmembrados en Plan de Lima, Guerrero, incluyendo a un miembro de la Guardia Nacional de México que estaba de licencia. El agente, Eduardo Bustos, reveló en un video que sus superiores tenían vínculos con grupos criminales como Los Tlacos y el Cártel de la Sierra. Describió que se le ordenó reunir inteligencia en áreas específicas para una figura conocida como 'Cabo Medina' que trabajaba con una unidad de la fiscalía. Los cuerpos fueron encontrados en bolsas negras junto con otros dos, con acusaciones dirigidas a la Guardia Nacional y Omar García Harfuch. Este incidente es parte de un patrón más amplio de ataques contra las fuerzas de seguridad en todo México, incluidos bombardeos y tiroteos vinculados a una presunta colusión entre la policía y el crimen organizado.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca las acciones de la Guardia Nacional y los fiscales como cómplices del crimen organizado, lo que sugiere una corrupción sistémica.




