La falta de examinadores de tráfico de la Dirección General de Tráfico (DGT) de España se ha convertido en un gran obstáculo para garantizar un reemplazo generacional en el transporte por carretera en Castilla-La Mancha. La obtención de una licencia para conducir vehículos pesados actualmente toma entre ocho y dieciocho meses, según la provincia, causando desaliento entre muchos solicitantes y empeorando la escasez de profesionales en un sector estratégicamente importante para la economía regional. La región necesita incorporar alrededor de 1.500 conductores anuales durante la próxima década para reemplazar a los jubilados y satisfacer las demandas de la industria.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un informe factual sobre una cuestión burocrática que afecta a la concesión de licencias profesionales y a la planificación de la mano de obra, sin criticar ni elogiar abiertamente a ninguna entidad o política política.






