Más de un año y medio después de que los lobos dejaran de estar protegidos al norte del Duero por ley, el control de la caza de la especie aún no se ha normalizado. Una compleja red legislativa y judicial ha llevado a las comunidades de lobos a adoptar diferentes estrategias. Asturias y Cantabria han aprobado nuevos planes de gestión con cuotas, que probablemente sean impugnadas por las organizaciones ambientales. Galicia ha suspendido las capturas judicialmente, La Rioja ha declarado que la especie es "cazable", y Castilla y León ni siquiera ha intentado capturar a ningún individuo.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una visión general equilibrada de los diferentes enfoques adoptados por las distintas regiones en relación con la gestión del lobo tras el cambio de estatus de protección.




