La Comisión Europea ha advertido a Italia que si no utiliza los 14.900 millones de euros asignados en el marco del programa SAFE en un mes, los fondos serán reasignados a otros estados miembros. La iniciativa SAFE, parte del segundo mandato de Ursula von der Leyen, tiene como objetivo apoyar a los estados miembros con costos relacionados con la energía. El ministro de Economía italiano, Giancarlo Giorgetti, declaró que para septiembre, el gobierno debe finalizar los gastos relacionados con los compromisos de defensa, incluidos los objetivos de la OTAN de asignar el 3,5% del PIB a la defensa central y el 1,5% a la seguridad para 2035. El ministro de Defensa, Guido Crosetto, enfatizó que el programa SAFE podría ayudar a evitar el aumento de la deuda interna mediante el uso de fondos de la UE en lugar de la emisión de bonos italianos. Sin embargo, existe incertidumbre sobre si Italia saldrá del procedimiento de déficit excesivo de la UE, lo que pronto podría afectar el calendario para la utilización de los fondos SAFE.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta ambas perspectivas (Giorgetti hace hincapié en las consideraciones económicas y Crosetto destaca los beneficios estratégicos) sin favorecer abiertamente a una de las partes.


