KPMG, una firma de contabilidad prominente, se enfrenta a un escrutinio por su manejo de una queja de denunciante que involucra la retención inadecuada y el intercambio de documentos confidenciales de clientes. La ex empleada Eileen Hoggett, que trabajó en KPMG durante más de 30 años, supuestamente almacenó copias impresas de documentos confidenciales de la junta de Lendlease en su casillero y las compartió con colegas para asegurar contratos de auditoría. Estas acciones supuestamente ayudaron a KPMG a ganar licitaciones lucrativas de compañías como Westpac y Dexus. A pesar de que las investigaciones internas iniciales no encontraron mala conducta, KPMG encargó más tarde una revisión externa por parte de firmas de abogados Allens, que descubrió evidencia que respalda las afirmaciones del denunciante. Como resultado, varios ejecutivos de alto rango, incluidos el CEO Andrew Yates y el presidente Martin Sheppard, han renunciado. Hoggett fue recientemente despedida después de que surgieron nuevas pruebas. KPMG ha reconocido que la mala conducta era 'inaceptable' y continúa investigando el asunto.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta información fáctica sobre la mala conducta corporativa y las posteriores dimisiones dentro de KPMG, sin favorecer abiertamente ninguna perspectiva política en particular.



