Kazajstán ha celebrado sus primeras elecciones al parlamento unicameral bajo un nuevo marco constitucional, marcando un cambio significativo en la estructura política del país. La votación, que tuvo lugar el 23 de octubre de 2026, vio la abolición del sistema bicameral anterior que había existido durante tres décadas. Este cambio fue parte de reformas más amplias destinadas a consolidar el poder ejecutivo y acelerar los procesos legislativos. El órgano recién elegido, conocido como el Kurultay, consta de 145 escaños y está destinado a servir como una institución más simplificada para la legislación.
Las autoridades gobernantes enfatizaron que estas elecciones reforzarían la autoridad del presidente Kassym-Jomart Tokayev, lo que le permitiría acelerar la aprobación de la legislación clave. El proceso electoral excluyó a los partidos de la oposición y a los candidatos independientes de participar en la contienda por los escaños parlamentarios. Según informes oficiales, se permitió que siete partidos políticos registrados se presentaran, todos los cuales respaldaron públicamente al presidente Tokayev.
Los votantes recibieron la opción de emitir sus votos por "contra todos", una disposición diseñada para permitir la disidencia mientras se mantiene el dominio de los candidatos respaldados por el estado. 6 millones de votantes elegibles participaron, con una participación superior al 65% a última hora de la tarde, cumpliendo con el umbral legal para que la elección sea considerada válida. El presidente Tokayev ha buscado durante mucho tiempo fortalecer su control sobre la rama legislativa, y esta elección se considera un paso hacia el logro de ese objetivo. Se espera que la introducción de un papel de vicepresidente dentro del Kurultay proporcione un mecanismo para identificar posibles sucesores, una medida que se alinea con la estrategia de Tokayev para garantizar la continuidad en el liderazgo.
La posición de vicepresidente fue abolida en la constitución de 1996, pero su restablecimiento refleja la intención del gobierno de ampliar el alcance de la influencia presidencial. El proceso electoral fue monitoreado de cerca por observadores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE). Estos observadores se espera que publiquen su evaluación de las condiciones y procedimientos de votación en los próximos días. A pesar de la presencia de observadores internacionales, los medios locales y los periodistas han expresado su preocupación por las restricciones a la libertad de prensa y la capacidad de expresar libremente sus opiniones.
Kazajstán, un país fronterizo con Rusia, continúa enfrentando críticas por su limitado espacio para el periodismo independiente y el pluralismo político. La ausencia de participación de la oposición en las elecciones subraya el estricto control ejercido por la élite gobernante. Todas las entidades políticas que operan dentro del marco legal están obligadas a alinearse con la agenda de la administración, asegurando que el proceso legislativo siga alineado con los intereses de la dirección actual. Este enfoque ha sido consistente con la tendencia más amplia de centralizar el poder en manos de la presidencia, un patrón que ha caracterizado la evolución política de Kazajstán desde principios de la década de 2000.
Como se espera que los resultados se anuncien el lunes, el resultado probablemente reafirmará el dominio de la coalición gobernante. La elección representa otro hito en la consolidación de la autoridad bajo el presidente Tokayev, afianzando aún más el orden político existente. Si bien el proceso formal parece haberse adherido a los estándares legales, la falta de competencia genuina plantea preguntas sobre la legitimidad de los resultados y la futura dirección de las instituciones democráticas de Kazajstán.
★
Mantengamos las noticias honestas.
ObjectiveNews se financia con los lectores y no tiene anuncios: te mostramos el sesgo en lugar de ocultarlo. Apoya el periodismo independiente por 4 €/mes.
Hazte suscriptor