Una startup suiza fundada por la familia Brunner tenía como objetivo salvar a las abejas mediante el desarrollo de una solución térmica para combatir el mortal ácaro Varroa. La idea consistía en calentar las colmenas de abejas a 41 grados centígrados durante tres horas, lo que mataría a los ácaros sin dañar a las abejas. La compañía, Vatorex, recibió siete millones de francos en fondos de inversores y de la Unión Europea. Sin embargo, la empresa se enfrentó a reveses después de que un cofundador se fuera debido a problemas de salud, y surgieron problemas técnicos durante las pruebas de campo en el extranjero. A pesar del éxito inicial con 60 instalaciones en varios países, la startup finalmente se declaró en quiebra en mayo de 2025.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo analiza una innovación científica relacionada con la apicultura y no involucra figuras políticas, políticas o debates ideológicos, sino que se centra en el desarrollo y el fracaso de una tecnología destinada a resolver un problema biológico, sin ningún marco o sesgo político aparente.




