Tres ingenieros indios, Sujoy Chakravarty, Ravi Mehta y Biman Chattopadhyay, abandonaron sus exitosas carreras en diseño de semiconductores después de vender su compañía a Synopsys. Decidieron seguir un nuevo desafío: construir una computadora cuántica en la India. Después de una extensa investigación, eligieron centrarse en la computación cuántica fotónica, que opera a temperatura ambiente, a diferencia de otros métodos que requieren frío extremo. Esta decisión llevó a la fundación de Quanfluence, una startup con sede en Bengaluru que trabaja en sistemas de computación cuántica comerciales. El equipo colaboró con expertos académicos como el profesor Anil Prabhakar del IIT Madrás y el profesor Sandeep Goyal del IISER Mohali, así como con profesionales de la industria, para desarrollar su tecnología. Su objetivo es establecer a la India como un jugador en la computación cuántica de vanguardia.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo se centra en la innovación tecnológica y el emprendimiento dentro del sector privado, sin mencionar figuras políticas, políticas o cuestiones partidistas.




