El artículo describe la grave crisis alimentaria que enfrentan los civiles en las zonas de primera línea de Ucrania, donde los convoyes humanitarios entregan ayuda en medio de un conflicto intenso. Antes de 2022, la agencia estaba presente como comprador de granos, transportando grandes cantidades a través de los puertos del Mar Negro para operaciones globales. Este año, las granjas ucranianas produjeron alrededor de 60 millones de toneladas de granos, suficientes para alimentar a cientos de millones en todo el mundo, pero muchas personas a lo largo de las líneas de frente dependen de los convoyes de la ONU, que apenas se detienen para permitir que las familias recojan suministros. Estos convoyes viajan a través de ciudades cubiertas con redes anti-drones, pero no pueden demorarse debido a los drones rusos que atacan dentro de 50 km de la zona de primera línea. Solo en junio, más de 293 civiles murieron y 1,990 resultaron heridos, lo que lo convierte en el mes más mortal desde abril de 2022.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la situación como una crisis humanitaria exacerbada por las acciones militares de Rusia, haciendo hincapié en el sufrimiento de los civiles y el impacto de la guerra con aviones no tripulados.




