Las fuerzas ucranianas lanzaron una serie de ataques con aviones no tripulados en territorios rusos, dirigidos a almacenes de comercio electrónico operados por Wildberries en las regiones de Moscú y Tambov. Los ataques causaron ocho muertes, incluidos siete trabajadores de turno nocturno en un centro logístico de Wildberries, e hirieron a casi 90 personas. Los incendios causaron daños significativos a los almacenes y ubicaciones cercanas, incluido un jardín de infantes vacío en Elektrostal, aunque no se informaron víctimas allí. Las autoridades rusas confirmaron los ataques, señalando que más de 370 aviones no tripulados fueron lanzados hacia la región de Moscú durante la noche, con casi 1,892 interceptados entre el 11 y el 18 de julio. El presidente ucraniano Zelensky afirmó que los objetivos se utilizaron para suministrar componentes relacionados con la producción de aviones no tripulados y los sistemas de navegación. Mientras tanto, los ataques rusos contra la infraestructura civil ucraniana mataron a cinco personas e hirieron a otras 20.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca los ataques ucranianos como represalias justificadas contra las acciones rusas, enfatizando la perspectiva de Kiev y citando declaraciones del liderazgo ucraniano.






