Un poderoso terremoto azotó Japón, causando daños y interrupciones significativos, pero se espera que el número de muertos sea relativamente bajo en comparación con desastres similares en otros países. Esto se debe en gran medida a los estrictos códigos de construcción de Japón y a las técnicas avanzadas de construcción resistentes a terremotos, que han reducido significativamente las víctimas. El país tiene una historia de terremotos importantes, como el terremoto y el tsunami de Tohoku de 2011, que se cobraron más de 18.500 vidas. A pesar de esto, predecir el momento y la ubicación exactos de los terremotos sigue siendo un desafío. Sin embargo, el enfoque de Japón en la infraestructura resistente ha minimizado el potencial de pérdida de vidas catastróficas. Los edificios más antiguos, particularmente los construidos antes de 1981, siguen siendo vulnerables, lo que destaca la necesidad de una inversión continua en la actualización de la infraestructura.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo ofrece una visión equilibrada de la preparación de Japón para terremotos y los factores que influyen en la menor cantidad de muertos.




