El gobierno israelí lo describió como uno de los funcionarios de más alto rango de Hamas responsable de esconder rehenes, ocultar líderes y fortalecer las capacidades de la organización. En contraste, Hamas negó la participación de al-Arabid en la gestión de rehenes israelíes e informó que resultó herido durante el ataque, con su esposa asesinada y varios niños heridos. La operación provocó la muerte de cuatro personas, incluidos tres niños, en la ciudad occidental de Gaza. Hamas condenó la operación como "criminal" y declaró que se habían comprometido con mediadores y representantes de la paz respaldados por Estados Unidos. Fuentes militares e inteligencia israelíes confirmaron el arresto y señalaron que se realizaron ataques aéreos para eliminar amenazas.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca la acción militar israelí como justificada y presenta el arresto de un alto funcionario de Hamas como un logro de seguridad significativo.



