Las autoridades iraníes informaron de daños significativos a la infraestructura hídrica en el sur de Irán causados por los ataques aéreos estadounidenses. Dieciocho instalaciones fueron dañadas, incluidas las plantas de desalinización de agua de mar. Según la agencia de noticias Fars, diez instalaciones fueron completamente destruidas, citando a un funcionario local de la provincia de Hormozgan. Una planta de desalinización en la isla de Kish fue cerrada al comienzo de una nueva escalada en agosto, interrumpiendo el suministro de agua para aproximadamente 120,000 personas. El daño a la infraestructura hídrica afecta desproporcionadamente a la población civil en el sur de Irán, que ha estado experimentando una sequía extrema durante el pico del verano, con temperaturas diarias que regularmente superan los 40 grados centígrados.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo informa sobre el impacto de los ataques aéreos estadounidenses en la infraestructura hídrica de Irán sin favorecer abiertamente a ninguna de las partes.




