El 20 de julio de 2026, se produjo un severo deslizamiento de tierra en la zona rural de Islon dentro de La Serena debido al aumento de las inundaciones de los arroyos. El artículo destaca las preocupaciones por la inversión inadecuada en medidas de prevención de riesgos, haciendo referencia a los esfuerzos anteriores en Copiapó donde las inversiones posteriores a 2015 evitaron el desastre, mientras que esfuerzos similares en La Serena-Coquimbo se retrasaron. Critica la retirada del Decreto Supremo No. 11 por la Subsecretaría de Vivienda en marzo de 2026, que tenía como objetivo incorporar la vulnerabilidad en las evaluaciones de riesgo. El autor argumenta que esta decisión socava la claridad regulatoria y aumenta la vulnerabilidad relacionada con el clima debido a la incertidumbre.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la cuestión como un fracaso de la claridad regulatoria y la responsabilidad del Estado, enfatizando la importancia de la planificación proactiva y la acción gubernamental.


