Las autoridades de Croacia han cerrado un popular campamento ilegal en Dalmacia, desmantelando 126 casas móviles y retirando a aproximadamente 700 huéspedes del sitio cerca de Draga, cerca de Pakoštane. La operación se llevó a cabo durante tres días, desde el lunes hasta el miércoles, según informes de medios croatas, incluido Večernji list. El campamento, conocido en línea como Camp Heron o el proyecto Village Homes Drage, se había comercializado como una oportunidad de inversión inmobiliaria y una opción de alojamiento turístico, a pesar de carecer de las aprobaciones necesarias del Ministerio de Turismo y Deporte. El cierre fue parte de una represión más amplia contra los campamentos no autorizados en toda Croacia.
Según los inspectores estatales, el sitio no solo incluía las 126 casas móviles, sino que también reveló otras estructuras no autorizadas, 138 edificios prefabricados modulares. Estos fueron identificados durante las inspecciones realizadas por la autoridad de inspección de edificios, que confirmó que el inversor no había obtenido permisos para su construcción.
Sin embargo, sus operaciones quedaron fuera de los límites legales, ya que carecía de la autorización adecuada para tales actividades comerciales. Las autoridades enfatizaron que el sitio estaba operando sin las licencias requeridas, lo que lo convierte en una violación de las regulaciones locales. Este incidente es parte de una campaña más grande de las autoridades croatas para abordar las prácticas de campamento ilegal.
Además de las sanciones financieras, las autoridades advirtieron que algunas personas podrían enfrentar la confiscación de activos adquiridos ilegalmente. El cierre de este campamento en particular ha generado preocupaciones entre los locales y los visitantes que habían confiado en dichos sitios para estancias temporales. Algunos residentes del área expresaron su frustración por la falta de supervisión, mientras que otros acogieron con satisfacción la medida como un paso necesario para hacer cumplir las normas legales.
En los últimos meses, se han llevado a cabo acciones similares en otras partes de Croacia, particularmente alrededor de la península de Prevlaka, donde los inspectores han atacado repetidamente campamentos no autorizados. Las autoridades han subrayado la importancia de mantener el orden y prevenir la proliferación de desarrollos no regulados que podrían dañar tanto el medio ambiente como la industria turística. La situación destaca los desafíos actuales que enfrentan los reguladores croatas en el monitoreo de áreas remotas donde la aplicación puede ser difícil. A pesar de los mayores esfuerzos para realizar inspecciones e imponer sanciones, los expertos sugieren que pueden ser necesarias medidas más integrales para prevenir futuras violaciones.
Por ahora, la atención se centra en completar los procesos administrativos actuales y determinar el destino de las estructuras restantes en el campo recientemente cerrado.
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