El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, defendió su controvertido proyecto de crear una sociedad comercial abierta a los inversores privados para aumentar los ingresos del fútbol. Insistió en el carácter opcional de esta iniciativa, presentada como una oportunidad, no una obligación. Varias federaciones nacionales e instituciones como el Reino Unido y la Unión Europea expresaron su oposición, temiendo que esta medida perturbe el equilibrio financiero actual. Infantino subrayó que esta inversión podría generar hasta 20 millones de dólares para cada federación miembro, afirmando que ayudaría a desarrollar el fútbol en los países menos afortunados. La iniciativa suscitó críticas, en particular por la falta de consulta previa con las partes interesadas.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta el proyecto de Gianni Infantino sin tomar partido claro, poniendo de relieve los argumentos de todos los lados.




