La Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) ha expresado su preocupación por su incapacidad para verificar las actividades nucleares de Irán debido al acceso restringido a instalaciones clave, casi un año después de que los ataques estadounidenses e israelíes las dañaran. El Director General de la AIEA, Rafael Grossi, advirtió que esta falta de información plantea un riesgo de proliferación e instó a Irán a cooperar plenamente. Francia, Alemania, el Reino Unido y los Estados Unidos están presionando a la AIEA para que informe la situación de Irán al Consejo de Seguridad de la ONU, tratando de revivir un proceso utilizado por última vez hace más de dos décadas. La resolución propuesta requeriría que Irán proporcionara acceso e información a los inspectores, pero Irán rechaza la medida, culpando a las acciones occidentales por el actual impasse. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, acusó a Occidente de usar la AIEA como una opción de retroceso después de que fracasaran los esfuerzos diplomáticos y advirtió sobre posibles contramedidas si la resolución avanza.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato equilibrado de las preocupaciones occidentales y las refutaciones iraníes, sin favorecer abiertamente a ninguno de los lados.





