El OIEA informó que Irán no ha proporcionado información sobre sus materiales o instalaciones nucleares, lo que impide que los inspectores verifiquen el cumplimiento de los tratados de no proliferación. Los funcionarios iraníes acusaron a Occidente de usar el OIEA como una herramienta para la presión política y culparon a Estados Unidos e Israel de los ataques a los sitios nucleares iraníes por restringir las inspecciones. Mientras tanto, Irán y Omán se acercan a un acuerdo sobre un corredor de tránsito seguro a través del Estrecho de Ormuz, aunque los funcionarios iraníes afirman que el corredor sur designado por Estados Unidos sigue siendo inseguro. El ejército iraní ha establecido una zona de exclusión alrededor de Ormuz, amenazando con sancionar a los barcos que entren sin aprobación, mientras que el presidente del Parlamento Ghalibaf advirtió sobre posibles ataques de represalia contra los activos energéticos de Estados Unidos. Irán también emitió una advertencia a Corea del Sur contra la participación en operaciones militares del Golfo, pero citando la participación diplomática como apoyo a la agresión de Estados Unidos.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca las acciones de Irán como respuestas defensivas a las presiones occidentales, enfatizando la soberanía de Irán y la resistencia a la interferencia externa.






