El parlamento de Hungría ha aprobado una enmienda constitucional para destituir al presidente Tamás Sulyok, marcando un cambio significativo en el poder tras las recientes elecciones. La medida fue apoyada por el partido Tisza del primer ministro Péter Magyar, que tiene una mayoría de dos tercios, lo que les permite impulsar la 17a enmienda a la constitución. Esta enmienda pone fin al mandato de Sulyok y también se dirige al jefe del Tribunal Constitucional, Péter Polt. La decisión se produce en medio de una importante transición política después de la inesperada victoria del partido Tisza sobre el partido de Viktor Orbán, Fidesz, en abril. Sulyok ahora enfrenta una opción: o bien firmar la enmienda, terminando efectivamente su carrera política, o impugnarla en el Tribunal Constitucional, lo que podría conducir a su destitución. Fidesz, ahora la oposición, criticó la medida como un intento de establecer una nueva forma de tiranía, argumentando que la enmienda otorga a los funcionarios del gobierno la autoridad sin control para destituirlos.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta ambas perspectivas: los partidarios del partido Tisza consideran que la enmienda es necesaria para desmantelar el régimen anterior, mientras que Fidesz y los críticos argumentan que socava los controles y equilibrios.




