El Parlamento de Hungría ha aprobado una enmienda constitucional que permite la destitución del presidente Tamás Sulyok, que es visto como un títere del ex primer ministro Viktor Orbán. La enmienda fue aprobada por la Asamblea Nacional en Budapest con 139 votos, y los miembros del partido gobernante Fidesz, liderado por Orbán, boicotearon la sesión. El actual primer ministro Péter Magyar, líder del partido de centro-derecha TISZA, argumentó que la enmienda es necesaria para implementar el mandato ganado en las elecciones de abril. Si Sulyok no firma la ley dentro de los cinco días, el parlamento iniciará un procedimiento de destitución. La enmienda pondría fin al mandato de Sulyok e inmediatamente limitaría los mandatos parlamentarios a un máximo de doce años, lo que efectivamente impediría a Orbán volver a postularse.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca las enmiendas constitucionales como un proceso democrático legítimo impulsado por el gobierno recién elegido bajo Péter Magyar, retratando a figuras de la oposición como Sulyok como títeres de Orbán.



