Una mujer de 97 años sobrevivió a las devastadoras inundaciones que azotaron un pueblo de Assam, India, siendo llevada en una balsa improvisada hecha de troncos de plátano. El 19 de julio, cuando las aguas de la inundación se elevaron a través de la aldea de Charing en el distrito de Sivasagar, Lokada Duarah, la anciana, no pudo moverse debido a una enfermedad. Su nuera, Bornali Baruah, y su esposo tomaron medidas, la subieron a una balsa de troncos de plátano y navegaron las peligrosas aguas hacia la seguridad. Después de una hora, llegaron a un campamento de refugio en una carretera nacional, escapando por poco de las crecientes aguas de la inundación que finalmente sumergieron su hogar.
Las inundaciones devastaron 456 aldeas, dañando más de 19,000 hogares y dejando a más de 75,000 personas en 252 campamentos de socorro. La gravedad del desastre se vio agravada por el hecho de que muchas aldeas, incluida Charing, no habían experimentado previamente inundaciones tan extremas. Para Baruah, el evento marcó una tragedia personal, ya que fue la primera inundación en su vida en el área.
Baruah señaló que no hay un sistema de seguro para el ganado en la región, lo que la deja financieramente vulnerable. La inundación fue precedida por semanas de intensas lluvias, comenzando el 17 de julio cuando el río Jhanji comenzó a subir. En los días siguientes, los ríos Dikhow y Mitong se desbordaron, uniendo fuerzas con el Brahmaputra y sus afluentes para crear inundaciones catastróficas.
Varios ríos rompieron sus diques, creando poderosas corrientes que barrieron ciudades y aldeas. Baruah y su familia huyeron de su casa en un día debido al aumento de las aguas, ya que el agua de la inundación en el interior alcanzó los cuatro pies. Pasaron los siguientes diez días en un campamento de socorro, esperando que las condiciones se estabilizaran. Las inundaciones en Assam son parte de un patrón más amplio de eventos climáticos extremos que afectan a múltiples regiones a nivel mundial. En Japón, las fuertes lluvias provocaron una interrupción generalizada, con más de 360 mm de lluvia en 24 horas, un nivel sin precedentes según los estándares históricos. Esto causó ocho muertes y obligó a miles a buscar refugio.
En el Aeropuerto Internacional Narita de Tokio, alrededor de 7.000 personas pasaron la noche en el interior, ya que las conexiones ferroviarias y viales se cortaron. El personal de emergencia distribuyó suministros, y los funcionarios locales describieron la situación como un escenario "extremadamente inusual". Mientras tanto, en Filipinas, las autoridades cerraron escuelas y oficinas gubernamentales debido a las amenazas de inundación, ya que la región enfrentó tormentas consecutivas. Estos eventos climáticos extremos destacan la creciente frecuencia e intensidad de los desastres naturales relacionados con el cambio climático.
A medida que las comunidades luchan por adaptarse, el costo humano continúa aumentando, lo que subraya la necesidad urgente de mejorar la infraestructura, los sistemas de alerta temprana y las estrategias de respuesta a los desastres.
★
Mantengamos las noticias honestas.
ObjectiveNews se financia con los lectores y no tiene anuncios: te mostramos el sesgo en lugar de ocultarlo. Apoya el periodismo independiente por 4 €/mes.
Hazte suscriptor