El 6 de agosto de 2026, los rebeldes hutíes respaldados por Irán en Yemen lanzaron ataques con misiles y aviones no tripulados que mataron al menos a 58 soldados del gobierno yemení respaldados por Arabia Saudita, marcando uno de los días más mortales en la guerra civil en curso en el país. Los ataques se dirigieron a campamentos militares en Marib, Hadramawt y otras regiones, con bajas reportadas de hasta 38 inicialmente. El portavoz militar hutí, Yahya Saree, afirmó que los ataques fueron en respuesta a una presunta acumulación militar por parte de Arabia Saudita. El gobierno yemení condenó los ataques y prometió tomar represalias. Este incidente intensifica las tensiones en la región, que se ha enredado en conflictos más amplios de Oriente Medio que involucran a Irán, Arabia Saudita y los Estados Unidos. La violencia continúa exacerbando la crisis humanitaria en Yemen, donde más de una década de conflicto ha resultado en un sufrimiento generalizado.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato equilibrado del conflicto, citando tanto las afirmaciones de los hutíes como la respuesta del gobierno yemení.



