Arabia Saudita se está preparando para ataques coordinados desde el norte y el sur, potencialmente dirigidos a la infraestructura civil y económica, a medida que aumentan las tensiones en el Medio Oriente. Los funcionarios creen que estos ataques, posiblemente orquestados por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC), podrían provenir de milicias iraquíes y hutíes yemeníes. Las advertencias se producen después de que Arabia Saudita y los Estados Unidos llevaran a cabo ataques aéreos conjuntos contra grupos respaldados por Irán en Irak. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, sugirió que el conflicto con Irán podría concluir pronto, mientras que los informes indican que Estados Unidos ha agotado en gran medida sus misiles de largo alcance. Los recientes ataques de los rebeldes hutíes de Yemen han causado víctimas en territorio saudí, lo que ha provocado una renovada actividad militar de las fuerzas saudíes en Yemen. Mientras tanto, Turquía, Arabia Saudita y Pakistán firmarán un acuerdo de defensa conjunto.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la situación a través de la lente de la influencia iraní y la inestabilidad regional, enfatizando la amenaza que representan los grupos respaldados por Irán como el CGRI, los hutíes y las milicias iraquíes.



