El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, enfrenta críticas crecientes por su gestión de la Copa Mundial de 2026 y su propuesta de expandir el torneo a 64 equipos. El ex presidente de la FIFA, Sepp Blatter, ha pedido un nuevo liderazgo, citando preocupaciones sobre la interferencia política, particularmente con respecto a la participación del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en asuntos disciplinarios. El CEO de La Liga, Javier Tebas, ha ido más allá, acusando a Infantino de socavar las ligas nacionales y llamando a sus planes de expansión "irresponsables". Los críticos argumentan que la FIFA está cambiando hacia un formato más parecido a los deportes estadounidenses, potencialmente priorizando los intereses comerciales sobre los valores tradicionales del fútbol. A pesar de la reacción, Infantino se enfrentará a la reelección en marzo con un fuerte apoyo de la mayoría de las 211 asociaciones miembros de la FIFA.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca las políticas del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, a través de una lente crítica, enfatizando las preocupaciones sobre la influencia política, la comercialización y el abandono de las ligas nacionales.



