El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha anunciado el abandono de los polémicos planes de inversionistas dirigidos a vender partes de los derechos comerciales de la organización relacionados con los principales torneos como la Copa del Mundo. En una declaración publicada a última hora de la noche, Infantino reconoció la abrumadora presión desde dentro y fuera del mundo del fútbol, que había llevado a profundas divisiones entre las partes interesadas. La decisión marca un cambio dramático de su postura anterior, con el plan de establecer una compañía subsidiaria, FIFA Forward Enterprise (FFE), efectivamente desechada.
Según los informes, la FIFA había establecido previamente una fecha límite para la aprobación del acuerdo para el 19 de septiembre y había prometido incentivos adicionales a cambio. Estas medidas ahora se han abandonado por completo. La estrategia de inversión propuesta fue diseñada para generar miles de millones a través de la venta de derechos comerciales vinculados a eventos de fútbol global. El plan preveía la creación de una nueva entidad, FFE, que agruparía los flujos de ingresos de las Copas Mundiales masculinas y femeninas, así como la Copa Mundial de Clubes.
Sin embargo, la iniciativa enfrentó una feroz resistencia de las partes interesadas clave, incluida la Asociación Europea de Fútbol (UEFA), que amenazó con boicotear futuras competiciones de la FIFA a menos que se retirara la propuesta. La UEFA se opuso firmemente al plan, afirmando que socavaba la integridad del deporte y violaba sus principios de transparencia y gobernanza ética.
El sindicato enfatizó que el fútbol no debería ser mercantilizado y que la dirección de la FIFA no había cumplido sus promesas con respecto a la transparencia financiera y la distribución equitativa de los recursos. Esta crítica fue repetida por otras confederaciones continentales, incluida la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) y la Confederación Norteamericana y del Caribe de Fútbol (CONCACAF), las cuales se distanciaron de la propuesta.
Lamour declaró que los empleados merecían algo mejor que ser tratados como peones en una maniobra financiera de alto riesgo. Del mismo modo, Carlos Cordeiro, un asesor principal de Infantino, renunció en protesta, expresando profunda preocupación por las posibles consecuencias del plan. Cordeiro, que se describió a sí mismo como un fanático del fútbol de toda la vida y ex banquero, argumentó que la medida arriesgaba dañar la salud a largo plazo del deporte.
La controversia en torno a los planes de los inversores ha provocado llamados a reformas estructurales dentro de la FIFA, con algunas figuras prominentes que abogan por un enfoque más democrático para la toma de decisiones. El primer ministro británico Andy Burnham ha apoyado públicamente la idea de reemplazar a Infantino, llamándolo "la persona equivocada" para el papel. Mientras tanto, la vicepresidenta de la UEFA, Laura McAllister, ha instado a la FIFA a tomar la situación actual como una llamada de atención, enfatizando la necesidad de una mayor responsabilidad y alineación con los valores de la comunidad mundial de fútbol.
Con varias partes interesadas clave que han rechazado la propuesta inicial y el apoyo interno a Infantino comenzando a erosionarse, el camino a seguir para la organización sigue siendo incierto.
★
Mantengamos las noticias honestas.
ObjectiveNews se financia con los lectores y no tiene anuncios: te mostramos el sesgo en lugar de ocultarlo. Apoya el periodismo independiente por 4 €/mes.
Hazte suscriptor