Múltiples ataques con granadas y tiroteos dirigidos a ubicaciones de la cadena de sushi Japanika en todo Israel han aumentado las tensiones entre las familias criminales Jarushi y Musli. Al menos 15 ataques con granadas ocurrieron en una semana, incluido uno que hirió ligeramente a una persona en el sur de Tel Aviv. La cadena Japanika es propiedad de Barak Abramov, vinculado a la familia Jarushi, después de haber estado asociado anteriormente con la familia Musli. Las autoridades informan que algunas granadas pueden haber sido robadas al ejército israelí, y aunque no hubo arrestos, la violencia ha generado preocupaciones sobre posibles escaladas, incluidos asesinatos.
Lectura del sesgo (Centro): Si bien el artículo analiza el crimen organizado y sus implicaciones para la seguridad pública, presenta información de múltiples fuentes sin favorecer abiertamente a ninguna de las facciones criminales.




